“Lo primero que piden las escuelas rurales en Argentina es alimentos”

María Noemí Delellis de Arbetman, titular de La Asociación de Padrinos de Alumnos y Escuelas Rurales, analiza la realidad de la educación de los más chicos lejos de las ciudades.

Por LAURA ROTUNDO


La Asociación de Padrinos de Alumnos y Escuelas Rurales (APAER) tiene como objetivo principal que los alumnos de las escuelas primarias públicas del interior de la República Argentina puedan terminar el ciclo primario, capacitándolos para una futura salida laboral que les permita desarrollarse en su zona, evitando el desarraigo. Para concretar su misión, esta entidad sin fines de lucro utiliza el sistema de padrinazgos, colaborando con el maestro en su tarea y realizando convenios con otras asociaciones que compartan el mismo propósito sin buscar rédito político, económico, religioso o racial. María Noemí Delellis de Arbetman, como titular de APAER, dialogó extensamente con La Mañana de Neuquén para detallar la importante labor que llevan adelante.


¿Cómo, cuándo y porqué nace APAER?

Desde un gimnasio de Villa Devoto, junto a mis alumnas y profesoras, pensamos en hacer algo en beneficio de los niños del interior del país y pensamos que por intermedio de las escuelas rurales era la mejor forma y que el docente sería un referente adecuado, cosa que hemos comprobado durante estos 25 años de trabajo.


¿Cuáles son las principales carencias que afectan a las escuelas rurales del país?

En primer término, la distancia es uno de los problemas principales. Los niños no viven cerca y tienen que caminar varios kilómetros para llegar, algunos lo hacen en caballo, otros en carro, pero la mayoría a pié.

La infraestructura es siempre deficiente, no hay suficientes aulas y cuando el docente tiene que quedarse en la zona porque están lejos del pueblo más cercano, no cuentan con una habitación confortable.

Por otro lado, la falta de insumos ha sido siempre un impedimento para poder estudiar correctamente y cuando los docentes nos escriben solicitan útiles, libros como así también mobiliario para las aulas.

En los comienzos, esto era lo primero que solicitaban, pero en estos momentos lo primero que solicitan es alimentos. También suelen solicitar ropa y calzado. Recientemente, nos comentaba una coordinadora de Misiones, que una mamá con cinco hijos, debió seleccionar a tres para que continuaran los estudios porque no tenía ropa para todos.


¿Qué cantidad de instituciones educativas de estas características existen hoy por hoy en la República Argentina y cuántas personas acuden?

Sabemos que hay 13500 escuelas rurales en todo el país. No todas están en las mismas condiciones sino las que se encuentran más alejadas. También hay diferencias según la provincia en la cual se encuentran las instituciones, ya que en algunas hay más “escuelas albergues” lo que facilita la educación y evita la deserción escolar.


¿Cuáles son las acciones que ustedes desarrollan en la Asociación?

APAER tiene cuatro programas. El primero es el PADRINAZGO mediante el cuál buscamos padrinos que se ocupan de satisfacer las necesidades primarias de una escuela. El Padrino les envía por encomienda útiles, ropa, calzado, alimentos no perecederos por empresas de transporte que ofrecen un descuento en estos casos. Mantienen un contacto con los docentes y esta situación les permite sentirse acompañados.

Otro programa es el de proyectos productivos, huertas, invernaderos, talleres de costura, tejido, artesanías, tendientes a capacitar a los alumnos para una futura salida laboral evitando el desarraigo. También se consigue el autoabastecimiento de los comedores escolares y se replican las huertas por ejemplo en las casas de los padres lo que produce un desarrollo de toda la comunidad.

También realizamos cursos a distancia, de acuerdo a lo solicitado por los docentes que no tienen posibilidades de realizarlos en sus lugares de trabajo por encontrarse alejados de los pueblos. Los hacemos mediante el sistema “a distancia” y son gratuitos para los docentes de las escuelas rurales.

El último programa es el de becas que permiten a los alumnos terminar el EGB3 cuando no pueden continuarlos en sus zonas y deben trasladarse al pueblo.


¿Qué logros se podrían destacar de la labor que realiza APAER?

Fundamentalmente se evita la deserción escolar porque al estar mejor alimentados por los padrinos y proveerles los útiles necesarios, pueden estudiar con lo que necesitan. Hemos visto como algunos alumnos están terminando el secundario y hasta los padres tienen otra idea del estudio interesándose en que sus hijos puedan terminarlos.

Hemos realizado también algunas construcciones y de esa manera se les ha permitido a muchos alumnos estudiar en condiciones dignas.


¿Qué actividad se desarrolló recientemente en la Asociación que preside?

Conociendo las dificultades por la que atraviesan los alumnos para continuar sus estudios, decidimos analizar las causas de la deserción y las posibilidades de encarar tareas para evitarla.

Por lo tanto, realizamos una reunión a la cual invitamos a docentes rurales a trabajar sobre esta problemática mostrando las dificultades de cada zona y contándonos experiencias exitosas y proyectos que a su criterio servirían para evitar el abandono de los estudios.

Ha resultado muy satisfactorio el encuentro y estamos evaluando los resultados para difundirlos más en detalle y mostrar esta situación tan común en nuestras escuelas rurales.


¿Qué iniciativas cree que deberían impulsar los gobiernos provinciales para revertir la situación de quiénes acuden a las escuelas rurales?

Los docentes solicitan siempre ayuda de algún auxiliar ya sea para los cargos o para las tareas de limpieza, cocinar, etcétera.

Es indispensable la ampliación de los establecimientos ya que se sumaron niños de menor edad y no cuentan con el lugar para recibirlos.

Recomiendan también la doble escolaridad o las escuelas albergue y fundamentalmente el envío de alimentos de manera contínua, cosa que no sucede normalmente.


¿APAER trabaja con otras entidades sin fines de lucro? ¿Se presentó alguna vez un proyecto al gobierno?

Nosotros hacemos convenios con otras ONG’s como Greenpeace por ejemplo, pero nunca presentamos formalmente un proyecto al gobierno.

Solamente en el caso de los Programas de Alfabetización solicitamos realizarlos con nuestros docentes variando ligeramente la propuesta original.


¿Cómo puede colaborar con la asociación que Usted representa unaempresa o un particular?

Todas las personas pueden colaborar de una u otra manera, con sus capacidades y desde sus lugares de trabajo. Un profesional brindando sus servicios, un periodista difundiendo la tarea de APAER y cualquier individuo solo o en grupo puede apadrinar una escuela rural. Sumando los esfuerzos es como lograremos ayudar mejor.

Me gustaría resaltar nuevamente el hecho de que nuestra institución hace 25 años que está trabajando para lograr que los alumnos de las escuelas rurales puedan completar sus estudios.

Muchas son las personas que nos están acompañando en esta tarea y son grandes las satisfacciones que recibimos al ver los progresos no solamente en los alumnos sino en las comunidades educativas. Lo más importante es un compromiso firme, una vocación de servicio y no buscar ningún tipo de rédito político, económico, religioso o racial, realizando la tarea por amor a los niños.


  • Importante: Para solicitar la realización de un proyecto, el director/a de la escuela interesada debe enviar una carta a APAER en la que conste: objetivos y desarrollo del mismo, etapas y personas involucradas (alumnos, docentes, padres); el monto de dinero solicitado avalado por un presupuesto que indique los precios unitarios y totales de lo requerido; nombre del Director responsable, domicilio, teléfono, documento de identidad, CUIT o CUIL y CBU para efectuar las transferencias.

Fuente: Diario La Mañana de Neuquén

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